Historia y Arqueologia Marítima

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HyAM News Nº 54 -2003
LA EXPLORACION DEL PILCOMAYO - UNA GESTA OLVIDADA

Este artículo es la última parte de la historia sobre la familia Page que figura en el sitio web de Historia y Arqueología Marítima (Histarmar). Del Comodoro Thomas Page, marino americano que viniera en la Waterwitch a explorar los ríos sudamericanos, quedaron varias generaciones argentinas de oficiales de la Armada. Aquí se describe la exploracion del Pilcomayo y el deceso de Juan Page. Agradecemos al Departamento de Estudios Históricos Navales y particularmente al Prof. Julio Luqui Lagleyze por su gran ayuda.

El Pilcomayo - Muerte del capitán Page- 1890 

 La preparacion del nuevo proyecto para la exploracion del Pîlcomayo fué muy prolijo, construyéndose en astilleros ingleses tres barcos de buenas máquinas, ruedas a popa y calado reducido. Dos de ellos, General Paz y Caaguazú eran relativamente grandes y de once a doce nudos de velocidad; el tercero, el Bolivia era menor y de 8 nudos y fué finalmente el núcleo de la malhadada expedicion que le costó la vida al capitán Page. 

Se adquirió tambien una embarcacion reforzada, la Perseverancia, provista de elemenos auxiliares especiales, entre ellos una cabria de 10 toneladas destinada a arrancar raigones, embarcacion que fué de gran utilidad y que siguió prestando servicios hasta 1930. Tenía una sierra circular para cortar leña, aparejos para actuar por proa como draga y una bomba centrífuga de gran poder, todos ellos accionados por vapor. Todas estas embarcaciones llegaron en partes al país y aquí se armaron.

La escuadrilla salió de Buenos Aires el 1º de Enero de 1890 y se concentró y organizó en Barranqueras, frente a Corrientes. 

 

El "Bolivia" 

El 12 de Marzo se inició la navegación en el río Pilcomayo con el Bolivia, insignia, y el General Paz. Pronto se hizo evidente que el cauce era estrecho para el Paz, que tropezaba con las barrancas y tenía que maniobrar continuamente a botador. Treinta y cinco millas antes de alcanzar las Juntas de Fontana, después de grandes fatigas, Page resolvió desprenderse del Paz, dejándolo allí a manera de base intermedia (Fortin Altamirano) y seguir con el Bolivia solamente, hasta donde lo admitiese el escaso caudal de agua para luego hacer desde allí exploraciones terrestres.

 

El Bolivia detenido por la bajante.

Destacó a un oficial en demanda de auxilio al gobernador del Chaco, General Donovan y estableció dos fortines con la tropa de línea que llegaba. Hecho esto, se interna el 21 de Marzo con el barco en el brazo norte del río, cuyo escaso caudal era sin embargo superior al del brazo sur, afrontando la resistencia creciente de los barrajes de troncos y raigones. El hilo de agua es cada vez más insignificante y el barco avanza penosamente a fuerza de represas sucesivas, cuya construccion rinde a las tripulaciones, hasta quedar detenido definitivamente.

 

 

 

Uno de los diques, detrás de él el agua represada. Al fondo el "Bolivia" entre la maleza.

A partir de entonces se suceden los contratiempos, poniendo en grave peligro a la expedición. Los dos barcos están separados, inmovilizados ambos por la bajante, hasta que el Paz, obedeciendo a órdenes militares de las que no tiene conocimiento Page, aprovecha un repunte para salir del río. El Caaguazú, gemelo del Paz, tampoco puede, naturalmente, remontar el cauce y aún la Perseverancia se avería sobre los raigones.

 

 

 

 

Punto extremo al que llego el Bolivia. Muestra las aguas que se derraman por un canal artificial después de ser contenido por el dique de embalse. Este es pues el caudal de agua que mantenía el brazo norte durante la bajante.

Por una u otra razón dejan de enviársele auxilios por tierra desde Formosa o Puerto Bermejo, como hubiera sido fácil y se hizo más tarde. Page, por su parte destaca comisiones para segurar el aprovisionamiento, pero éstas fallan también, creándose una situacion angustiosa.

  La mala alimentación mina la constitución del jefe y éste concluye por caer enfermo. Su dolencia se agrava hasta imponer, como recurso desesperado, el envío del enfermo aguas abajo en una canoa acompañado de tres marineros, con la esperanza de llegar a tiempo a puerto donde pueda hospitalizársele. Para apresurar esta trágica navegación se rompe el dique que contiene las aguas. . .

Pero es tarde ya; el viaje del bote resulta penosísimo, y a las dos semanas, el 2 de agosto, fallece Juan Page. A Puerto Pilcomayo llega tan sólo su cadáver que allí recibe sepultura, para ser más tarde exhumado y trasladado a Buenos Aires.

El guardiamarina Page  - El enigma del Pilcomayo.

A partir de entonces el "Bolivia" queda al mando del guardiamarina F. Nelson Page, hijo de Juan y quien estaba acompañando a su padre tal como él lo hiciera con el Comodoro Page en su juventud. Nelson Page toma con acierto sus disposiciones en espera de auxilios, refuerzos o noticias. Transcurren varias semanas sin que llegue nada. Fallece el médico Vignoli, segunda víctima de las penurias. Por fin el 4 de octubre llega un oficial de la caballería, con la noticia del fallecimiento del jefe, y trayendo tropa, víveres y ganado. Se organiza el aprovisionamiento periódico del barco y se realiza una exploración terrestre de un mes, que da resultados geográficos de importancia. 

El  rumbo seguido es oeste, en demanda del brazo sur o del estero Patiño, que no debe andar lejos. Dan con éste en efecto, pero lo encuentran seco en su casi totalidad: vasta llanura surcada de uno que otro madrejón (zanjón con agua) o salpicado de grandes y profundos ojos de agua (80 Metros de diámetro y 10 de hondo).

De allí inclinan la ruta al Norte,  buscando nuevamente el brazo que habían seguido en su navegación. Tardan en llegar a un río y constatan con la consiguiente sorpresa, que no es el brazo norte que buscan, sino otro más caudaloso, acaso el Confuso u  otro de los ríos que desembocan arriba de la Asunción y de los que se decía  que en otros tiempos habían sido también desagues del Pilcomayo. 

La hostilidad de las tribus pilagas y la falta de municiones impidieron por entonces la solución del enigma, y pusieron fin a esta exploración. Costóles llegar al Bolivia, y luego se inició el regreso, lento y laborioso, del barco aguas abajo por escalones,. haciendo trabajar las represas. Cinco meses costó esta navegacion en sólo el brazo norte, hasta que una creciente alcanzó al barco y facilitó la salida.

Epílogo

Muerto el Capitán Juan Page, no tardó en disolverse la escuadrilla y el nombre de aquél pasó al olvido, hasta que a principios del siglo XX dos marinos que ejercieron cargos oficiales en esos territorios hicieron un primer acto de justicia erigiendo una pirámide de piedra en el lugar donde descansaron los restos por un tiempo y dando su nombre a un puente carretero sobre el arroyo Porteñito, donde se colocó una placa conmemorativa. Lo que se conoce como Colonia Clorinda debería llamarse Comandante Page, por haberlo dispuesto así el General uriburu en 1892.

 Para despedirnos del Pilcomayo diremos que el problema planteado por el guardiamarina Page vinieron a resolverlo años más tarde los Sres. Adalberto y Arnaldo Schmied, propietarios de tierras situadas precisamente en aquella región. En el año 1906/1907 estos colonos recorrieron en varios sentidos, a caballo y en botes, la zona de los esteros, comprobando que el Pilcomayo, eterno enigma de los geógrafos y más inestable aún que el Bermejo, había desertado sus dos antiguos lechos, norte y sur para ir a derramarse por el Confuso, que venía  ahora a ser el verdadero río navegable. Con razón encontraron poca agua las quillas del Bolivia y del Gral. Paz. Los Sres. Schmied levantaron un plano de la región e indicaron al mismo tiempo el camino seguido por el Guardiamarina Page.

Muchos años más tarde, en 1923 el mismo Guardiamarina Nelson Page, entonces jefe de graduación, realizó su última exploracion por los ríos del Chaco, empleando medios modernos de locomoción, deslizadores del Ministerio de Obras Públicas, los que resultaron demasiado delicados para la dura labor exigida.

Se concentraron entonces en Puerto Bermejo cuatro aparatos Macchi. En uno de ellos efectuó Page, sin inconvenientes, varios viajes de prueba, aun en malas condiciones de viento y lluvia. En horas se cubrian distancias que requerían días con los vapores del servicio ordinario.

Hoy en día, en el siglo XXI, el Pilcomayo aún sigue dando que hablar, con cambios constantes en sus cursos, falta de agua y sequía total en algunos puntos del mismo.

 

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